4 de agosto de 2009

Los huracanes de categoría 5 han aumentado en la última década

A través de la historia del Océano Atlántico, pocos han sido los huracanes que han alcanzado la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson. Aquellos que lo han logrado son en general los huracanes más recordados debido a su intensidad, a su fuerza destructiva y los daños ocasionados.


Para que un ciclón sea clasificado como categoría 5, el sistema necesita sostener vientos máximos de por lo menos 250 kilómetros por hora. Durante los últimos años hemos visto un aumento en la cantidad de estos meteoros a través de la cuenca del Atlántico. Esto a puesto a muchos a pensar sobre la posibilidad de que estemos entrando en una época donde los huracanes categoría 5 son comunes.

Desde 1851 se registran los sistemas tropicales que se forman en el Atlántico. Principalmente aquellos que alcanzan vientos por encima de las 65 kilómetros por hora, es decir, tormentas tropicales. El primer huracán categoría 5 en ser registrado en la historia del Atlántico es el Huracán San Felipe que afectó devastadoramente a la isla caribeña de Puerto Rico en 1928. Posteriormente los huracanes categoría 5 comienzan a ser más comunes en la cuenca del Atlántico con formaciones cada cuatro o cinco años. Cuando llegamos a la década de 1960, los primeros satélites para monitorear las condiciones del tiempo fueron puestos en órbita cerca de la Tierra. Desde ese entonces los huracanes categoría 5 fueron detectados más comúnmente sobre las aguas atlánticas. Los aviones que investigan a los huracanes también nos han permitido encontrar huracanes categoría 5 cuando los estimados de satélite indicaban categoría 4. Uno de los hechos más recientes fue el Huracán Emily. Los estimados de satélite argumentaban que Emily nunca alcanzó la categoría 5 mientras que gracias al trabajo de los Cazahuracanes se pudo constatar que este meteoro sí alcanzó la temible categoría.

Algo interesante a notar es que de los 30 huracanes categoría 5, 21 se han formado desde 1960 hasta la fecha. Esto significa que un huracán categoría 5 se ha formado en promedio cada 2.29 años durante ese período de tiempo. Mientras que entre 1928 y 1959, solamente 9 huracanes alcanzaron la categoría 5. Por lo tanto, durante esos años un huracán categoría 5 se formaba en promedio cada 3.56 años.

Entonces, ¿qué significa este aumento en huracanes categoría 5? Dos puntos de vista contradictorios son ofrecidos por dos científicos de renombre. Kerry Emanuel, profesor de Meteorología del Instituto de Tecnología de Massachusetts en Boston, ha indagado en la relación entre el Calentamiento Global y el aumento en las temperaturas oceánicas superficiales. El incremento en las temperaturas les permite a los océanos guardar más energía térmica que es radiada hacia la Tierra por el Sol. Esta energía puede ser usada por los ciclones para intensificarse al convertir la energía potencial en kinética. Emanuel comenta que es posible que temperaturas más cálidas signifique un aumento en el potencial destructivo de los ciclones. Es decir, los huracanes pudieran ser más intensos en el futuro. Sin embargo, el profesor deja saber que las temperaturas oceánicas son sólo un factor en el desarrollo de los ciclones. Otros factores, como los vientos cortantes en la atmósfera y el aire seco, deben ser tomados en cuenta. Por ejemplo, aunque las temperaturas en la superficie de los océanos aumenten, si las condiciones no están favorables, el sistema tropical no podrá alcanzar su potencial máximo.

Un detractor de la teoría de que el aumento en las temperaturas superficiales de los océanos esté incrementando la intensidad y fuerza destructiva de los huracanes es el Dr. Chris Landsea. Landsea recibió su doctorado en Ciencias Atmosféricas en la Universidad de Colorado y trabajó por varios años con la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA, por sus siglas en inglés.) Desde 1997 trabaja en un proyecto para analizar las temporadas ciclónicas pasadas comenzando en 1851 hasta el presente. Usando información contenida en los récords de barcos colectada por los marineros, el Dr. Landsea y su equipo trabajan para tratar de encontrar posibles errores en las trayectorias de los ciclones en temporadas pasadas, especialmente entre 1851 y la década de 1940. Además, para el quipo del Dr. Landsea también es importante identificar en la información contenida en los libros de los mercantes aquellos ciclones que debido a que no tocaron tierra o no pasaron cerca de tierra no fueron reconocidos en el número de tormentas de esa temporada. Actualmente el Dr. Landsea es empleado del Centro Nacional de Huracanes en el departamento de Ciencias y Operaciones.

Chris Landsea comenta que aunque si miramos a los récords de sistemas tropicales desde 1970 hasta la fecha, es aparente que los ciclones han estado en aumento e incrementando en intensidad. Sin embargo, Landsea dice que esto se debe mayormente a que los avances tecnológicos durante las últimas décadas nos han permitido vigilar la formación de sistemas tropicales y poder medir su intensidad con una mayor precisión. El Dr. Landsea no descarta la posibilidad de que el Calentamiento Global esté teniendo un impacto en la intensidad de los ciclones. La diferencia es que de acuerdo con Landsea es casi imposible comparar la intensidad de los ciclones durante la época en que vivimos a tiempos anteriores debido a la falta de tecnología en esos tiempos. Al mismo tiempo, Landsea comenta que el Calentamiento Global estaría, cuando más, aumentando la intensidad de los huracanes en un o a dos por ciento. Huracanes como Katrina y Rita en el 2005, dice Landsea, pudieron ser una o dos millas por hora más intensos en parte gracias al Calentamiento Global.

0 comentarios:

Publicar un comentario